Cada pregunta en ChatGPT, cada like en TikTok y cada operación digital requiere infraestructura física: centros de datos, cables, servidores, energía, agua y grandes cantidades de minerales y materiales. La llamada “nube” no es inmaterial; se sostiene en infraestructuras que ocupan territorios, consumen recursos y producen impactos ambientales y sociales. Pensar la inteligencia artificial como una cuestión de infraestructura permite preguntarnos dónde y cómo se materializa, qué recursos requiere y qué transformaciones territoriales produce. Los centros de datos y las futuras giga-fábricas ocupan extensiones cada vez mayores de territorio y se localizan según criterios económicos, geopolíticos y logísticos.

Esta problemática se vuelve especialmente relevante en el contexto de la transición energética. La creciente demanda de energía impulsa la expansión de parques solares y eólicos que, aunque se presentan como tecnologías “verdes”, también transforman los usos del suelo y pueden generar conflictos territoriales. ¿Quién decide sobre el uso de los recursos? ¿Con qué criterios y para beneficio de quién? ¿Qué impactos y compensaciones se producen?

A partir del caso de Hidalgo y de los megaproyectos de parques solares destinados potencialmente a abastecer la creciente demanda energética de los centros de datos, la asignatura propone analizar estas transformaciones desde la arquitectura y una perspectiva territorial, atendiendo a sus dimensiones materiales, sociales, políticas y ecológicas. La perspectiva arquitectónica se complementará con la etnografía, entendida como una herramienta para investigar los territorios y las relaciones entre quienes los habitan, los transforman y los comparten con otros seres y elementos no humanos. A través de lecturas, ejercicios metodológicos y prácticas in situ, las y los estudiantes desarrollarán herramientas para comprender fenómenos urbano-ambientales complejos y formular propuestas de intervención arquitectónica socialmente y ambientalmente responsables.

La asignatura busca complejizar la comprensión de las relaciones entre arquitectura, territorio y sociedad, fortaleciendo la capacidad de las y los estudiantes para analizar problemas socioambientales desde una perspectiva espacial, ética y de justicia socioambiental.

A partir de casos concretos, se explorarán herramientas arquitectónicas, etnográficas y cartográficas para investigar fenómenos territoriales complejos, relacionales y multiescalares. El curso culminará con la elaboración de un diagnóstico y una propuesta de intervención arquitectónica o urbana orientada por principios de resiliencia, inclusión, equidad, eficiencia de medios y adecuación cultural.

Asignatura optativa de la Licenciatura en Arquitectura de la Universidad Iberoamericana CDMX.